NOTAS PERIODÍSTICAS
G.O. Edición de noviembre de 2002

Inseguridad y después miedo

La inseguridad y la violencia están golpeando a las puertas de las familias argentinas. Asaltos y secuestros seguidos de muerte, asesinatos que esperan ser esclarecidos, muertes en donde están implicados integrantes de las “fuerzas de seguridad”, y los atentados (Embajada de Israel y AMIA) que son heridas abiertas para nuestra sociedad. Si bien cada hecho tiene características particulares, lo cierto es que la sensación de incertidumbre, desconcierto, miedo e injusticia están presentes.
Tal es el caso de Gerardo Beer, familiar de una víctima del atentado contra la AMIA, e integrante de la Comisión Nacional Contra la Inseguridad.

¿Se puede determinar la causal de esta situación que se está viviendo?
Yo perdí a mi hermano de 31 años en la AMIA, y creo que todo es producto de lo mismo, refleja que estamos viviendo en un país sin justicia y sin justicia social, que ha llevado a la pobreza y el hambre a mucha gente, y al quiebre de la estructura social.

¿Es justificable robar para comer y si no tenés: te mato?
Yo no justifico el: te mato. El robo famélico sí, porque el hambre es más poderoso que cualquier uso de razón que uno tenga, una persona por ahí roba no para sí mismo, sino para darle de comer a sus hijos.

¿Cuál es la propuesta desde la Comisión Nacional contra la Inseguridad ante esta situación?
Nosotros planteamos 14 puntos entre los cuales está la elección de los jueces por votación directa de los ciudadanos, juicio por jurado obligatorio para todas las causas criminales, profesionalización de los cuadros policiales, para comenzar a cambiar esta situación.

¿Y mientras tanto qué se puede hacer?
Seguir luchando y proponer acciones de cambio. Es hora de que haya realmente justicia, que se pueda vivir dignamente en este país, y podamos salir a la calle tranquilos. 
Para esto necesitamos también un recambio político.
La idea de quienes integramos esta Comisión, no es instaurar la pena de muerte, buscamos aportar desde nuestra experiencia frente a esta situación, y que cada hecho no se diluya en el olvido contribuyendo a acrecentar la sensación de injusticia y desamparo.